Perfil del consumidor: Generación post millenial, generación “Z”

 

Estos jóvenes se han desarrollado en tiempos difíciles, sin embargo, la digitalización de los medios, los dispositivos que funcionan como Alephs borgianos, les permiten moverse e integrarse al mundo online, y en ese mundo son amos y señores.

Por Álvaro Bayardo

Para la generación Z, ya no es tan necesario consumir drogas y alcohol para divertirse. ¿Para qué salir de casa, si puedes hacer nesting, relacionarte con amigos, compartir música, ver videos en streaming? Al fin de cuentas, salir implica gastar. Los adolescentes post-millenials que por primera vez se integran a la fuerza laboral en el 2017,  tienden al cuidado del dinero. Nacidos en una etapa económica con limitaciones, son más precavidos. Cuidan su salud con más determinación que sus predecesores.

Según Neil Howe, viven en niveles de estrés y ansiedad más elevados que otras generaciones. Después del 9/11 se permeó la tensión terrorista a nivel global. Quienes no recuerden enteramente aquel fatídico ataque, pertenecen a la generación homeland. En 2003, USA crea el DHS (Department of Homeland Security).

Los nacidos a partir de 1996 pertenecen a una generación que vive desconfiada. Los más viejos, los que tenían seis años cuando Bin Laden estrelló dos aviones contra las Torres Gemelas, hoy en día tienen 22, son nativos digitales y recuerdan vagamente lo que para las generaciones anteriores significó uno de los eventos más desastrosos del siglo XXI. Cargan en la sangre un instinto de conservación distinto.

Estos jóvenes se han desarrollado en tiempos difíciles, sin embargo, la digitalización de los medios, los dispositivos que funcionan como Alephs borgianos, les permiten moverse e integrarse al mundo online, y en ese mundo son amos y señores.

 

Frank N. Magid, empresa consultora, señala que la generación Z es más consciente en temas que atañen al cuidado de la salud, medio ambiente y dinero, pero temen al futuro, porque las cosas han cambiado y lo que para un X o Y, significaron tiempos de mayores oportunidades, hoy en día las políticas gubernamentales, los esquemas de educación y las inminentes amenazas al ambiente por el calentamiento global, ha propiciado un sentido de desconfianza que difícilmente cede ante las campañas publicitarias. Ahora el marketing realiza estrategias para ganarse la confianza de estos consumidores, quienes valoran cuestiones que han replanteado la publicidad eco-friendly.

En ellos, existe escepticismo hacia las instituciones que podría interpretarse como falta de educación y valores generacionales. Algunos pensarán que necesitan mano dura, pero tomemos en cuenta que estos jóvenes son autónomos gracias al acceso inmediato de información, ellos no preguntan a sus mayores, le preguntan a la web, son capaces de generar ideas, formularse todo tipo de metas, porque si hemos de ser francos, en internet se encuentra lo que para otras generaciones estaba resguardado en tomos enciclopédicos. Las noticias llegan al momento, las apps facilitan la vida, puedes compartir alegrías y desdichas al instante. Enfrentamos la paradoja de esta era digital: mantener la privacidad es complicado aunque te encuentres solo. Los nativos digitales hacen y deshacen a través de dispositivos, y se han vuelto más cuidadosos al momento de compartir información personal.

El signo de los tiempos está regido por lo digital, lo saludable, y la protección ambiental; siendo los post-millenials el grupo más susceptible a estas tendencias.

 

La comida fast-food no es bienvenida por la generación Z, empresas como McDonald’s, encuentran difícil crear un vínculo consumista con dichos jóvenes, quienes prefieren una oferta más saludable. Los alimentos sanos encuentran mayor preferencia, muchas bebidas refrescantes que uno se topa hoy en día en los establecimientos comerciales, ya tiene presentación sin azúcar. El signo de los tiempos está regido por lo digital, lo saludable, y la protección ambiental; siendo los post-millenials el grupo más susceptible a estas tendencias.       

El uso de drogas, el consumo de alcohol y el embarazo prematuro en adolescentes, si bien no ha disminuido, tampoco ha aumentado en la última década. Patrick McCarthy, presidente de la Fundación Casey señala que las campañas para concientización iniciadas en los noventas, están dando resultado.

Antes, se salía a la calle para relacionarse, hoy se hace nesting, desde tu  sala o habitación conoces decenas de personas, abres infinidad de puertas con acceso a mundos de información, como cajas chinas, se desdoblan portales que te mantienen en la dimensión digital sin necesidad de interactuar físicamente.

 

Además, nos enfrentamos a una ola de juventud que encuentra menos tabues gracias al acceso inmediato de información, son racialmente diversos, se mueven más allá de conceptos de género como: hombre y mujer, heterosexual y gay, para ellos importa la imagen, pero no viene asociada con preferencias sexuales, sino con el status y por eso les llaman narcisistas.  Se retratan en Instagram y Snapchat, prefieren interactuar en redes que físicamente. Antes, se salía a la calle para relacionarse, hoy se hace nesting, desde tu  sala o habitación conoces decenas de personas, abres infinidad de puertas con acceso a mundos de información, como cajas chinas, se desdoblan portales que te mantienen en la dimensión digital sin necesidad de interactuar físicamente.

Las experiencias online son más frecuentes, la publicidad compra espacios en redes sociales, incluso, revistas digitales como PlayGround, transmiten noticias en micro videos, permitiendo anuncios de marcas reconocidas. Ya no levantan la mirada a los espectaculares, ahora los ojos de estos jóvenes está sobre la pantalla. Esta enajenación aparta a la generación Z de las experiencias offline y replantea los esquemas de marketing

Para ganarte el corazón de estos nuevos consumidores, es necesario conquistar el corazón de un influencer popular en la web, quien ha de pasar sus comentarios a una audiencia que de boca en boca ira recomendado o desacreditando un producto o servicio.

 

Como se dijo anteriormente, se les considera narcisistas, pero algo existe de positivo con esta conducta aparentemente trivial. Hay quienes dicen que la generación Z  prescinde del alcohol y el tabaquismo. La encuesta nacional de drogas del 2012, señala que el consumo de dichas sustancias, no ha incrementado, a diferencia de décadas pasadas, en las que se registraba un alza. Nosotros en SPOT nos preguntamos si verte bien y estar sano se ha vuelto tendencia entre los post-millenials gracias a un smartphone ¿tú que opinas?

 

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