Creatividad: la habilidad de mezclar las cosas.

Ultra laboratorios

El gerente de Mercadotecnia y Publicidad de Ultra Laboratorios echa por tierra la creencia general de que la creatividad significa crear algo increíble de la nada.


Creatividad, definida por la Real Academia Española como la “facultad de crear” y, denominada también como inventiva, pensamiento original, imaginación constructiva o pensamiento creativo, entre otras maneras, en realidad es una palabra que no se termina de entender a nivel de la calle, en el uso práctico dentro de las agencias de publicidad o de las áreas de marketing de las empresas, en opinión de Alfonso Jiménez Velázquez, gerente de Mercadotecnia y Publicidad de Ultra Laboratorios. Asegura que, en el día a día, la gente piensa que creatividad significa crear algo increíble de la nada, cuando quienes se dedican a los conceptos creativos saben que realmente se trata de ver de manera diferente lo que todos perciben igual y, de esa forma, hacer la diferencia, imprimirle el valor agregado para un segmento especifico.

 

Jiménez Velázquez agrega que se trata de “saber mezclar las cosas, una serie de ideas que tenemos en nuestro catálogo de conceptos mental para que de un punto A, más un punto B podamos hacer un punto C, es saber crear un 3er. elemento apartir de dos o más ya pre existentes”. Eso quiere decir que: “dentro de nuestro proceso de pensamiento creativo debemos llenarlo de todos esos conceptos e ideas que nos ayudan a explorar nuevas dimensiones en esas mezclas”. Dicho con otras palabras: todo lo que sea bombardear a nuestro conciente y subconsciente, día a día, empapandonos de nuevos temas, observando muchas imágenes, videos, películas, obras de teatro, escuchando música, leyendo artículos, libros o revistas; supone llenar la mente de recursos para que en el momento que se requiere, poder mezclar varios conceptos a la vez y, por ende, que resulte una cosa nueva, un tercer elemento de otros, algo que de manera muy cuidada, supera a todo lo visto con anterioridad.

 

Subraya que la creatividad además de que no se trata de crear de la nada, es: “una consecución de creaciones o innovaciones, es llevar a la evolución, pasar la estafeta que generaciones atrás nos dejaron, donde nuestro trabajo es mejorarlo desde el punto en el que alguien más lo dejó, o bien, con fines comerciales: tomarlo nosotros desde el punto que creamos conveniente y seguir avanzando hasta llevarlo a una mejor versión”.

El gerente de Mercadotecnia y Publicidad de Ultra Laboratorios afirma tajante que en el tema creativo no debe haber cadenas. “Mientras que en el tema de comunicación hay que ser conscientes de que no lo que sea bueno para ti va a ser bueno para todos, es decir, tienes que voltear a ver tu target, escucharlo, comprenderlo y desarrollarlo.”

A pesar de que en la publicidad y comunicación debemos y estamos obligados como creativos, a ser abiertos al mercado y sus necesidades, las personas creativas perse, son las que menos tabúes tienen y las que menos se dirigen por normas o por todo lo que les ate y les perjudique, “ya que estamos hablando de un catálogo de conceptos que se debe nutrir libremente, sin complejos”.

 

En este análisis del perfil de una persona creativa, Jiménez Velázquez insta en aprender a hacer buenas mezclas y a convertirse en un tipo de  “Disk Jockey” de la creatividad. “Ya seas diseñador, mercadólogo, publicista, comunicador o todas las anteriores; en general, necesitas tener esa expertise de empezar a mezclar. Lo que tenemos que hacer es mezclar y revisar el resultado, volver a la mesa de trabajo, a las lluvias de ideas, volver a realizar las combinaciones necesarias, poner a prueba nuestras mezclas. Una vez que quedemos lo suficientemente satisfechos, preguntar a la gente que nos rodea cómo lo ven y no quedarnos con el primer aplauso o con el primer: “no me gustó”, sino revisar el resultado con más personas si les parece algo bueno y no dejarnos engañar por nuestra ceguera de taller.”

Porque la creatividad también necesita sus tiempos y sus descansos, según él: “No sólo es estar pensando y tratando de exprimir el cerebro; tenemos que tomarnos un tiempo de relax, volver a resetear ese proceso incluso empezar de cero”, estimular nuestra capacidad de hacer nuestras mezclas, estar despiertos a lo nuevo que puede salir en cualquier momento de nosotros mismos, gracias a la inspiración de los factores externos que nos apropiamos dentro de nuestras mentes, ¡el café –menciona- ayuda mucho!.

Alfonso Jiménez Velázquez recomienda la lectura del libro de Edwin Catmull y Amy Wallace: Creatividad, S.A., un manual para cualquier lector que valore la originalidad y el primer viaje al centro neurálgico de Pixar Animation: a sus reuniones, sus evaluaciones de cierre de proyecto y las sesiones del Braintrust en las que nacieron algunas de las películas más exitosas de la historia del cine.

Es, en el fondo, un libro acerca de cómo se construye una cultura creativa a nivel institucional a todas las empresas, poniendo como piedra angular a las personas y el valor que aportan para el desarrollo de los nuevos proyectos, mismos que hacen en las empresas los incrementos en los objetivos, pero también, como afirma su autor, “un reflejo de las ideas que creo hacen aflorar lo mejor que llevamos dentro”.

“Para ser originales, hay que tratar ver de manera diferente las cosas que todo el mundo ve igual, no tener prejuicios es fundamental”.

Edwin Catmull muestra con su experiencia que la creatividad no es simplemente una fuente de ideas, sino una alquimia entre las personas.

Como herramienta diaria: recomienda el uso de las aplicaciones que te permitan contener la mayor cantidad de media y data en el bolsillo, como evernote, keep de google, google fotos, puesto que el tener todo en un par de clicks te facilita mucho la tarea de evocar recuerdos y experiencias vividas para sacarlas en el momento apropiado.

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